sábado, 8 de agosto de 2015

Elucubraciones III





“Esta mujer me propone que salte y me estrelle
contra un muro de piedra que alza en el cielo
y como combustible me llena de anhelos
de besos sin promesas y sentencias sin leyes.
Esta mujer propone que salte y me estrelle.
Solo para verle, solo para amarle.”

-Silvio Rodríguez

“Es que te has convertido 
en parte de mi alma.”

-Pedro Guerra


Antes de vos el amor era otra cosa.  Era nadar desde la orilla. Ver el mundo tras la ventana. Salvarse. Antes de vos, siempre se escribió el silencio, el placer de las pequeñas cosas, la generosidad de la vida, pero también el letargo, el cascaron de las emociones, la nostalgia.  Antes de vos, los muros, el cálculo, el miedo. Sin embargo,  nada puede decirse ahora del amor si no se escribe junto a tu nombre o hablar de la felicidad sin confundirla con tu rostro. El amor es un desierto, leí alguna vez, es un agujero que se traga las palabras precisas para decir lo que se siente,  es que las  lágrimas pujen cuando se intenta decir lo que desborda el alma. Es olvidar el reconocimiento y comprender que lo importante del amor es amar y nada más. Descubrir el lenguaje de los cuerpos, asumir la desnudez,  la embriaguez constante y entregarse a lo que es aunque no sea.

Sí, antes el amor era otra cosa, pero ahora, en vos el vacío, al que yo salto felizmente.