domingo, 27 de julio de 2014

Fotografía de un domingo



"Así se me cansaron las cosas,
los recuerdos, el cuerpo, las ideas,
y el amor pasó a ser una postal
que no logro precisar en mi memoria
                                                                                                             
Desde entonces, a ratos pienso
que nada de lo acumulado ha sido mío
y que “tener” es un verbo demasiado inmenso
del que tan sólo conozco sus orillas."



"Mi tristeza es mía, única, egoísta,
con nadie quiero compartirla
y a nadie hago responsable de ella."

Rosa Silverio


El sol de las dos de la tarde se suicida en medio del silencio nocturnal de este domingo. 
He guardado mi alma en un lugar alto para evitar que el torrente de nostalgia la arrastre hacia el vacío.

Apagué la televisión y envié una carta al señor del noticiero pidiéndole que por favor se vaya de vacaciones. Por la mañana, en la puerta de mi casa, regalé el diario a una persona sin nombre que cruzaba la calle.
Cobarde, quizá, pero busco paz.

Sólo sé que esa paz no está en la nota periodística de cuatro o cinco asesinados más en alguna ciudad de este país que sangra y tampoco está en el noticiero anunciando que los bombardeos en la Franja de Gaza continúan. Mucho menos en la conversación forzada de dos extraños que conocen sus rostros pero son incapaces de reconocer sus almas, que llenan los espacios de palabras sin sentido por temor al silencio,  que deambulan por los días  salvando su alma de la soledad por miedo a mirarse en el espejo.
Hay muy poca gente en realidad y a mi solo se me ocurre decir silencio, exilio y  hablar del sonido del viento que anima la tarde. Veo a mí alrededor, no hay nadie.

Y con todo esto no quiero decir tristeza, no.

La tristeza es otra cosa. 

jueves, 24 de julio de 2014

Resumen de un siglo




                               


"Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo 
porque aún no les enseñaron 
que ya es demasiado tarde."
Alejandra Pizarnik




El insomnio. El silencio.
Mi cuerpo es un cementerio de rostros y en mi piel desfilan caricias huérfanas.
Por los pasillos de un recuerdo deambula mi amor desnudo y con frío.
Escribo rezos por los versos que mueren en mis labios.
Vuelvo a hablar de la lluvia, del campo de concentración que es el mundo.
Acarició con ternura a la Palestina acurrucada que llora en un rincón de mi cama. Beso desesperadamente las flores que se convierten en fusiles. Aún espero que después del tercer día la paz resucite y que el dolor sea solo un capítulo cerrado. Aún espero que el amor reaparezca con los brazos abiertos en la fotografía.

El reloj no existe a esta hora donde todos los sueños son sólo palabras que no se escriben y la madrugada desnuda mucho más que los cuerpos.

sábado, 19 de julio de 2014

Non omnis moriar




"Non omnis moriar, non omnis moriar
nunca morirás del todo, nunca"


-M.O.










"Me decido a tararearte, todo lo que se te extraña, 

desde el siglo en que partiste hasta el largo día de hoy."
                                                                                                                                 Silvio Rodríguez



I
No sé cómo se escribe la palabra muerte cuando se asocia con tu nombre. El olvido es vano y superfluo al lado de tu imagen.
Hoy duele la ausencia, la acostumbrada pretensión de palparte.

II

Concluir que al final somos únicamente el llanto de unos pocos en quienes el recuerdo aún resiste al asedio del olvido.