viernes, 26 de diciembre de 2014

Elucubraciones



"hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir."

-Charles Bukowski.




Yo también tengo un pájaro azul en mi corazón que quiere salir. 
Tengo un nombre, un cuerpo, un rostro atrapado en mis labios, el cual digo con todo mi cuerpo. 
Y aún cuando digo tarde, noche,azul, cáscara o cualquier palabra sin sentido, continúa diciéndose automáticamente y callo, reflexiono en silencio para alejar de mi boca sus letras, pero es el paisaje, es el poema, es la canción de media tarde sonando en la casa vecina, es la historia de amor contada por la abuela, el secreto oculto entre los versos secos que leo de Nietzsche. 
Guardo al pobre pájaro en medio de una hoja blanca, en medio de un pacto ridículo, de esperar la noche para desatar la ebriedad de deseo que me provoca su cuello. 

Hay en mi pecho también un agujero negro en el que mi ser se hunde en medio de la duda que acompaña la tarde.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Algunos versos de Mía Gallegos y algo más.




"Busco la infancia que soy:
Me gusta quedarme a solas
sintiendo como la sangre me nutre de nuevas vestiduras.
A solas me pertenezco.
No hay dicotomía entre el espejo y yo.
Una vive y la otra sueña.
Juntas recordamos a un hombre.
Juntas hemos escrito estos versos."


"El alma al descubierto

vulnerable.
Estar así. Beberse a uno mismo."




"Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
Percibo de mí
los sitios más secretos:
Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
No puedo narrar una batalla;
ni hablar del hambre y de la peste,
ni escribir la canción de algún soldado herido,
ni hablar de mujer violada,
ni decir cómo es un cementerio después de una llovizna.

Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva."

"Nada quedó de mí,

ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo en donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.



Lo perdí todo.
Y cuando entendí que no sabía defenderme de la gente,
respondí con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que sólo los dulces heredarán la tierra."


"Pero sé
que de pronto
me vuelvo inaccesible
y vuelvo a ser silencio
y llama oscura,
donde mi barco
se escapa de tu orilla."

-Mía Gallegos



Nunca es suficiente. El espejo es un lugar al que siempre se vuelve. El encuentro es el lenguaje oculto entre los versos de quien ama la palabra. Nada poseo más que la fotografía sobre mi cama con mi rostro a pedazos, con la infancia de abrigo y las dudas colgando del vestido de hace algunos años. Siempre se vuelve al momento donde no somos. La duda es el tormento del que no se puede huir. 
Veo en mis ojos la llama que soy y todo lo que en mí arde.
Desciendo. 
Todo es más claro ahora, por supuesto.


domingo, 30 de noviembre de 2014

Todo lo cubre tu cuerpo



"Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones."
-Alejandra Pizarnik



"Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que me nutre."
-Roque Dalton 



Todo lo cubre tu cuerpo, todo.

En él la ausencia de bien y de mal, la carencia de miedo, el sin sentido del mañana. El vacío en el que me hundo hasta perderme. En él se esconden las palabras, el inútil intento de escribir lo sublime. 
Repito tu nombre y lo escondo, no quiero que asome ahora. No quiero que nadie intente descifrar tus siete letras.
Quiero decir que esta mañana ha despertado tranquila la ciudad y a media página aparece tu cuerpo.Intento distraerme leyendo qué anuncian este día los diarios y una máquina de repeticiones se instala en mi memoria y aparece una vez más tu cuerpo. Tus manos. Tu boca diciendo la palabra justa que me alimenta. 
Debe existir un nombre exacto para esta enfermedad, para esta sed permanente de tu existencia.
Quiero decir todo lo que ella en mi provoca y digo tu cuerpo, tu piel, tu cuerpo, tu piel, tu cuerpo.
Sólo digo tu cuerpo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Ayotzinapa: 43 letras







"Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos."
-Alí Primera


Hoy soy Abel 
y aún tiemblo de miedo
por no saber dónde
me encuentro
y qué hay más allá de la venda 
que me cubre los ojos
Soy Abelardo, 
Adán
Alexander
Antonio 
y pienso:
¿Nadie les dijo que no se matan las ideas
matando cuerpos?

Soy Julio y aún siento el horror
mientras me quitan la piel
del rostro
soy los sueños coartados
la esperanza mutilada
por el plomo de sus armas
asesinas
Soy la madre
que no duerme
pensando dónde está su hijo
soy la abuela, la tía, 
los hermanos
llorando el día entero
de coraje 
soy el pueblo sin miedo
gritando justicia 
en las calles
reclamando sus 43 partes 
desaparecidas
soy México salpicado de sangre
de dolor
de impunidad

¡SOY LAS IDEAS QUE
EL FUEGO NO PUDO QUEMAR!

¿Nadie les dijo que la rabia
puede más que el olvido?
¿Nadie les dijo que el amor
es el hilo que cose ésta enredadera 
que es el mundo?
Hoy nuestros corazones
son tierra fértil
donde florecen
sus cuerpos enterrados 
Aquí renace su lucha
sus voces
Aquí la ausencia de miedo

Hoy soy la voz
de los que ya no pueden 
decir su palabra
pero que sus cenizas
vuelan entre el viento
con olor a
patria nueva

Hoy el nacimiento
y no la muerte
hoy la vida
y no la muerte
hoy el amor
y no la muerte
hoy la memoria
y no la muerte

¡HOY LA ESPERANZA ESCRITA CON 43 LETRAS!

lunes, 27 de octubre de 2014

Decir mi palabra



"Caminante son tus huellas el camino y nada más

Caminante, no hay camino se hace camino al andar."

-JMS

Tengo en mis manos una fotografía antigua y reconozco únicamente el fuego en mis ojos. Palpo mis carnes, mis formas. Éste cuerpo mío y solo mío que con los años he aprendido a escuchar y sentir.
Pienso en el movimiento, en la vida. En cuanto me gusta la palabra cuando me decora los labios. En cuanto me gusta el amor cuando embellece la palabra misma.
Comprendo a ésta hora que nada está dicho. Que no me gustan las etiquetas. Que me deprimen las personas que son líneas rectas y se gastan la vida salvándose.
Pienso en Anaïs. Y en que yo también necesito el éxtasis, porque lo ordinario me oprime y me reduce. ¡Porque tengo tanto que decir!  Porque quiero decir mi palabra, porque existo, porque pienso y sobre todo porque siento.
Porque quiero decir éste arrebato de ternura que me produce el mundo. El abrazo en el que me caben todas las formas de amor.   
 Escribir en cuatro letras  que he vencido el miedo, que no hay nada de que avergonzarse. Que disfruto construirme cada día.
¡Que no hay nada escrito, insisto! Que soy más, que somos más que la forma prefabricada de ésta sociedad castradora de ideas y sueños.
Que lo que importa es el amor, ¡carajo!
Que el verdadero mal está en las guerras, en la insensibilidad, en la indiferencia. Que reconocerse es un imperativo. Que nos han mentido tanto tiempo y que lo peor que puede sucedernos es equivocarnos y empezar de nuevo. Que no hay reglas, ni lineamientos que seguir.

Y yo solo quiero decirlo todo, decir mi palabra. 

viernes, 3 de octubre de 2014

Olivia


"Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos?
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito
Traes en ti el recuerdo de otras vidas más altas."
Vicente Huidobro
Canto II


Qué decir de esos dos ojos que habitan su rostro como letreros inmensos indicando detenerse. De la luz que reside en sus labios. Qué decir de su silencio, de la forma de sus manos.
Nada puede decirse de los besos contenidos en su risa. De su humanidad que no me cabe en un abrazo. De los muros caídos en mi casa. De los miedos en el cajón de la basura.
 Qué decir de este apego sin nombre que juega a inventarse cada día, o cada siglo. Qué decir de su extraña manera de ridiculizar al tiempo, qué decir del tiempo mismo, más allá de que no existe. Qué decir de la vida y el destino, de las casualidades, de la...
¡Qué importa!
Tengo en las manos únicamente este instante y la belleza de su alma.
Las palabras continúan mudas, yo prefiero sus miradas.

Olivia.

miércoles, 1 de octubre de 2014

5:00 am.


"Cualquier forma de amor que encuentres, vívelo."
Anais Nin


Dejé los libros a un costado de la mesa y me decido a observar los primeros reflejos del día.
Sonrío mientras reparo en como las ataduras se han deslizado por mi cuerpo con los años. En como la palabra tener carece sentido y olvidar las mentiras aprendidas me han devuelto la sonrisa.
Abandoné los mañanas hace algún tiempo. Nada pido, ni siquiera amor. Nada es promesa, no lo quiero. Sólo pido de la vida lo efímero de las cosas sublimes. Sólo pido de lo sublime, tu cuerpo.
Hay miles de ojos, de manos y brazos allá afuera.

Yo me desnudo caminando únicamente sobre tus siete letras.

domingo, 7 de septiembre de 2014

El resto es silencio

Wassily Kandinsky


nunca es eso lo que uno quiere decir 
la lengua natal castra 
la lengua es un órgano de conocimiento 
del fracaso de todo poema 
castrado por su propia lengua 
que es el órgano de la re-creación 
del re-conocimiento 
pero no el de la re-surrección 
de algo a modo de negación 
de mi horizonte de maldoror con su perro 
y nada es promesa 
entre lo decible 
que equivale a mentir 
(todo lo que se puede decir es mentira) 
el resto es silencio 
sólo que el silencio no existe

no 
las palabras 
no hacen el amor 
hacen la ausencia 
si digo agua ¿beberé? 
si digo pan ¿comeré? 
(...) 
lo que pasa con el alma es que no se ve 
lo que pasa con la mente es que no se ve 
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades? 
ninguna palabra es visible.

-Alejandra Pizarnik



Este día es únicamente una línea recta y sola, no hay más, nada más puede decirse de la incoherencia del silencio agitado en mi garganta, del tiempo muerto en la palma de mi mano. 
El extremo punzante de cada domingo en el que todas las cosas juegan a morir despacio.
Tengo en mi lacena solo palabras, y de qué sirven si no alimentan. 
Nada invisible vale en este mundo doblemente ciego. Nada lo suficientemente real vale en este mundo de ficciones. Nada más que decir del amor agonizando en un rincón del mundo.
No digo nada. Pienso en nada. Observo los contornos de la tarde. Se pudre un sentimiento en mi estómago vacío.
¿Para qué sirven las palabras si lo que se siente no puede decirse?

lunes, 1 de septiembre de 2014

Pequeña muerte



"Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
 Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.
 Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
 Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.
 Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.
 Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia."

-Alfonsina Storni


Mi cuerpo desnudo y mi alma también desnuda. Mis manos martillando recuerdos. El rumor a sepelio en la noche. El viento sepulcral de la hora en que las bases de mi antigua casa se destruyen. Pienso en el doloroso silencio del reconocimiento. En el dolor albergado en mi vientre. 
Aquí el olor a parto cercano. Esta pequeña muerte.  Aquí el espejo roto para re inventarlo todo.



martes, 12 de agosto de 2014

Sólo que el silencio no existe



“Tengo los muertos todos aquí.
Tengo los llantos todos aquí 

como una llovizna fría.
¿Cuántas veces tendré que morir 
para ser siempre yo?”
Charly García


"Pero el amor no vino. El amor fue para mí una palabra."
Giovanni Panini




Comprendo que ningún hombre hará el amor pensando en mi tristeza.

Pensar es sufrir y hoy solo hay escombros de mi casa.



domingo, 27 de julio de 2014

Fotografía de un domingo



"Así se me cansaron las cosas,
los recuerdos, el cuerpo, las ideas,
y el amor pasó a ser una postal
que no logro precisar en mi memoria
                                                                                                             
Desde entonces, a ratos pienso
que nada de lo acumulado ha sido mío
y que “tener” es un verbo demasiado inmenso
del que tan sólo conozco sus orillas."



"Mi tristeza es mía, única, egoísta,
con nadie quiero compartirla
y a nadie hago responsable de ella."

Rosa Silverio


El sol de las dos de la tarde se suicida en medio del silencio nocturnal de este domingo. 
He guardado mi alma en un lugar alto para evitar que el torrente de nostalgia la arrastre hacia el vacío.

Apagué la televisión y envié una carta al señor del noticiero pidiéndole que por favor se vaya de vacaciones. Por la mañana, en la puerta de mi casa, regalé el diario a una persona sin nombre que cruzaba la calle.
Cobarde, quizá, pero busco paz.

Sólo sé que esa paz no está en la nota periodística de cuatro o cinco asesinados más en alguna ciudad de este país que sangra y tampoco está en el noticiero anunciando que los bombardeos en la Franja de Gaza continúan. Mucho menos en la conversación forzada de dos extraños que conocen sus rostros pero son incapaces de reconocer sus almas, que llenan los espacios de palabras sin sentido por temor al silencio,  que deambulan por los días  salvando su alma de la soledad por miedo a mirarse en el espejo.
Hay muy poca gente en realidad y a mi solo se me ocurre decir silencio, exilio y  hablar del sonido del viento que anima la tarde. Veo a mí alrededor, no hay nadie.

Y con todo esto no quiero decir tristeza, no.

La tristeza es otra cosa. 

jueves, 24 de julio de 2014

Resumen de un siglo




                               


"Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo 
porque aún no les enseñaron 
que ya es demasiado tarde."
Alejandra Pizarnik




El insomnio. El silencio.
Mi cuerpo es un cementerio de rostros y en mi piel desfilan caricias huérfanas.
Por los pasillos de un recuerdo deambula mi amor desnudo y con frío.
Escribo rezos por los versos que mueren en mis labios.
Vuelvo a hablar de la lluvia, del campo de concentración que es el mundo.
Acarició con ternura a la Palestina acurrucada que llora en un rincón de mi cama. Beso desesperadamente las flores que se convierten en fusiles. Aún espero que después del tercer día la paz resucite y que el dolor sea solo un capítulo cerrado. Aún espero que el amor reaparezca con los brazos abiertos en la fotografía.

El reloj no existe a esta hora donde todos los sueños son sólo palabras que no se escriben y la madrugada desnuda mucho más que los cuerpos.

sábado, 19 de julio de 2014

Non omnis moriar




"Non omnis moriar, non omnis moriar
nunca morirás del todo, nunca"


-M.O.










"Me decido a tararearte, todo lo que se te extraña, 

desde el siglo en que partiste hasta el largo día de hoy."
                                                                                                                                 Silvio Rodríguez



I
No sé cómo se escribe la palabra muerte cuando se asocia con tu nombre. El olvido es vano y superfluo al lado de tu imagen.
Hoy duele la ausencia, la acostumbrada pretensión de palparte.

II

Concluir que al final somos únicamente el llanto de unos pocos en quienes el recuerdo aún resiste al asedio del olvido.

domingo, 8 de junio de 2014

Digo nuevamente vacío.

 


"Piensa en una persona de pie, sola en un cuarto. 
La casa está vacía"
Anne Carson


"la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no 
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?

en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisbilidades?
ninguna palabra es visible."
Alejandra Pizarnik.



Necesito el silencio de una casa vacía donde exista únicamente la transparencia de mi carne.



domingo, 1 de junio de 2014

Escribir - Chantal Maillard

                                                          

                                           Chantal Maillard




escribir

para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana 
en mí y es la de todos 

escribir 

para ahuyentar la angustia que describe 
sus círculos de cóndor 
sobre la presa 

aunque en el alma no 

en el alma 
la estimación del tiempo que concluye 
y es arriba 
algo más que un silencio 
con ojos semiabiertos 

escribir 

como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera

escribir

para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra

escribir

para descansar
(escribir que el sol, en invierno, es hermoso)

por no llorar tan dentro
tan a escondidas

escribir

hacia la extenuación
para que se derrame el dolor contenido
desde el inicio del mundo

escribir
para rebelarse
sin provecho

a pesar de la derrota ya prevista

porque no hay rebeldía que no esté justificada
ni violencia que no sea, en el fondo,
inocente,
escribir

con derecho al llanto

escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable

escribir

como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo

escribir
para reorganizar

escribir
sin hacer concesiones

escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar

escribir
para apuntar al blanco

escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
ásperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”

escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta

decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada

muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre

escribir
todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir

¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía

Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío

escribir

para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto

escribir

para desestructurar
para vencer
las estructuras
para contra
decir
lo dicho
para demoler

escribir

para desestimar
para aprender la delgadez del trazo
su vacío
habituarse a él
a su insignificancia

escribir
para insignificar

escribir

inútilmente
para ejercer lo inútil
para abrazar lo inútil
para hacer de la inutilidad un manantial

escritura como sortilegio

- volé esta madrugada
más alto que ninguna otra vez

Cada noche, en la duración de un grito
viene una sombra nueva

Cada noche, en la duración de un grito,
un alma acude a mí.
La acojo.
En el grito.
Ella no dura. Sólo se abre.
Y hay que entrar. Suavizar.
No hay que recordar.
Tan sólo entrar.
Respirando. – 

escribir luego
para reforzar
los frágiles puentes
los conductos sutiles
con temor
de que se borren
en el espacio leve
entre lo presentido y lo sentido

Escribir
para desescribir
para desdecir
para reorganizar
las consciencias y
que cada una cumpla
su ceguera
El espacio de las almas
ha de guardarse oculto
En la palabra está el engaño

escribir pues
para confundir
para emborronar
y, luego, volver a escribir
en el orden que conviene
el mundo que hemos aprendido

escribir

como quien cuenta los pasos que da
por no oír el silencio
como quien cuenta pasos – uno, dos -
y se salta el tercero -cuatro, cinco-
para ver si se ha ido
para comprobar
pero no: sigue estando
y ya no dejará de andar
para contar los pasos
hasta caer exhausto
en el silencio enorme que se ensancha
entre sus piernas como un charco
de sangre

escribir

porque el héroe se hace con el miedo
sobre todo su miedo
a partir de su miedo
se hace héroe el héroe
ahuecando el miedo
y llenándolo de acción
para entumecerlo
haciendo tiempo en lo hermoso
haciendo tiempo en lo vivo

yo no soy ningún héroe
yo sólo escribo
para colmar la distancia
entre mi miedo y yo

escribir
“Se pone un abrigo de cuero.”
escribir
“Un hombre joven se levanta del asiento.
Se pone un abrigo de cuero.
Lleva gafas oscuras.
Se vuelve.
Su espalda es ancha.
Se dirige a la puerta.
No sé qué hará mañana.
No le conozco.
Ha cruzado la vía.
El cristal me devuelve mis ojos
y esa tristeza que se mide en mis labios.
El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
Tal vez sea su casa.”

escribir
“En mi rostro el paisaje
- atravesándolo -
el paisaje.”

escribir
“Tiene las uñas recortadas.”
escribir
“Se desprende, muy lenta, de una frase,
la desliza en el cuaderno y espera.
Tiene las uñas recortadas
y una blusa de encaje.
Lleva una bolsa de color violeta
en las rodillas.
Cuando respira hace juego
con los versos de Sylvia Plath.
Hay un desfiladero en su mirada
y no termina de cruzarlo.”

escribir
para confundir las palabras
y que las cosas aparezcan

(Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes… )

que las cosas presionen
que un mundo se abra paso
(Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta 
en un portal con un rayo de sol en su regazo.
La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo. Crecer es 
ascender.
Crecer es ensancharse.
Crecer es romper límites.
Crecer es invadir… )

que estallen los cristales de mis manos
que abran ojos en las letras

(Hileras de olivos.
Sus sombras paralelas… )

escribir
para rastrear

escribir

para perdonar
para ser perdonado

¿Dónde hallaré al sacerdote,
al mediador, aquel que tenga
conocimiento de los límites
y el poder de traspasarlos?
¿dónde hallaré a aquel
capaz de arder sin consumirse
y, entre los muertos y los vivos,
ecualizar
transformar, ¡bendecir!?

escribir

para hallar la paz
después de haber hablado
con los muertos

escribir

para sellar la paz
para conciliar
en mí
para perdonar en mí

escribir

la culpa misma que golpea y se licúa
en el pecho
y surte y es agua que mana
con fuerza y que nos une
agua que forma
remolino de amor irradiando

todas las culpas son
el mismo sufrimiento
el de existir queriendo
queriendo serlo todo
queriéndolo todo
y todo está en mis manos
en esta encrucijada donde permanecemos
el tiempo suficiente
para sufrirlo todo

en mi interior barrunto el gran estruendo:
todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos

abrid los ojos: ¡ved!
es tan terrible vivir
¡quien sobrevive saluda!
morituri somos todos

toda la historia de tu estirpe
está presente y te reclama
como crisol
eres
la mediadora
operas
en ti misma el milagro
de la conciliación

y de repente soportas
el peso del mundo y su dolor
lo bebes todo entero.
Agradecida.

escribir

porque crujen las rodillas
y hay como un sueño
esperando ser soñado
justo detrás del dolor.

- Hoy observé las gaviotas.

He de volar muy alto esta noche.
He de volar sin lastre.
Hasta que amanezca.-

escribir
“otoño”
para recordar cómo
uníamos castañas con palillos de dientes
y surgían princesas y perros y dragones
y mi madre era hermosa
y ¿quién sabe? tal vez
fue feliz, también ella,
ese día.

escribir

para arquear el espinazo de las letras
a imagen del dolor
para trazar las líneas de la vida
líneas que se encogen
líneas retráctiles
como nervios apresados en la carne
como venas quebradizas
venenos infiltrados
en las arterias, líneas
que merodean en torno al corazón
calado por la angustia
y el cansancio
líneas como cables tendidos
entre una vida y otra menos vida
líneas ultracortas
líneas entrecortadas
líneas respiradero
líneas túnel
para desembocar
en el horizonte
recuperar allí
las fuerzas del principio pero
líneas quebradas
presionadas
oprimidas, líneas
de vuelta atrás
combadas sobre el tiempo
que queda
el tiempo que nos queda
termitero o volcán
vaciado por los seres (los insectos, la lava)
que operan desde dentro

líneas
de retroceso
¡si fuesen sólo al sueño!
pero no: más abajo.

escribir
como quien muerde un rayo
con los brazos en cruz

escribir
que sus pulmones se cerraron
como las alas de una
mariposa.

Dejó un rastro de polvo azul
en los dedos de quienes fueron
a tocarla

escribir
como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
sobre agujas envenedadas

¡Despertad!
¡nadie podrá evitarlo!
sólo es cuestión de tiempo
contad los gritos que dais
en el fondo del agua
¡Contad los gritos!

cada cual con su dolor a solas
el mismo dolor de todos

- Alguien disimula. Sonríe,
devuelvo la sonrisa. Sé
que para él ya oscureció.
También él lo sabe.
Pero se esfuerza. Todos
nos esforzamos.
Gritar es esforzarse.
Gritar es rebelarse. -

escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio en blanco
ahora, que lo habita

escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir

¿y no hacer literatura?

¡y qué más da!

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.